El resultado importaba. La tabla también. Pero era difícil mirar únicamente lo que estaba pasando dentro de la cancha. Cada avance, cada golpe y hasta cada cruce parecía inevitablemente conectado con lo que vendrá. Natación y Gimnasia venció 31-27 a Lawn Tennis en un clásico cargado de tensión por el Regional del NOA. Dentro de una semana volverán a verse las caras. Esta vez será por la final del Torneo del Interior B y habrá un título en juego.

Quizás por eso Natación tomó una decisión antes de empezar: guardó buena parte de sus habituales titulares. El objetivo principal está puesto en la próxima semana y durante el primer tiempo se notó. Los “Blancos” estuvieron imprecisos, les costó encontrar profundidad y casi nunca consiguieron poner incómodo a Lawn Tennis.

Los “Benjamines”, en cambio, volvieron a mostrar una característica que parece formar parte de su identidad: son un equipo de ráfagas. No necesitan controlar el partido durante 20 minutos para hacer daño. A veces les alcanzan dos o tres ataques. Cuando aceleran, encuentran profundidad y consiguen jugar hacia adelante, pueden ser letales.

Los primeros minutos fueron una demostración. A los 6’, Stefano Ferro encontró el primer try. Sebastián Ferro convirtió y después agregó un penal para construir rápidamente el 10-0. César Rivadeneira descontó para Natación, pero Lawn Tennis volvió a acelerar. Sebastián acertó otro penal y Lucas Solimo apoyó el segundo try. Sobre el cierre de la primera mitad, nuevamente el pie del apertura estiró la diferencia: 21-3. El inicio del “Benjamín” era arrollador. Jugaba con otra velocidad y, sobre todo, mostraba un dominio en las formaciones fijas. Hasta ahí, había prácticamente un solo equipo.

Pero Natación tenía otra carta. Y empezó a utilizarla en el complemento. Con el ingreso de varios de los jugadores que habitualmente forman parte del equipo titular, los “Blancos” cambiaron. Santiago Romano apoyó a los 44’ y Rivadeneira convirtió. Lawn Tennis respondió casi inmediatamente con otro penal de Sebastián Ferro para ponerse 24-10. Otra ráfaga. Otro golpe justo cuando parecía que el rival podía empezar a crecer.

Esta vez no alcanzó. El “Blanco” comenzó a ganar los contactos, encontró mayor continuidad y trasladó el partido hacia campo visitante. Ignacio Lazarte apoyó la segunda conquista de Natación y Máximo Ledesma agregó la conversión. Nueve minutos después apareció Juan Martín Barros y Ledesma volvió a acertar frente a los palos.

En apenas unos minutos, aquel 3-21 que parecía enorme había desaparecido: ahora el resultado era 24-24.

Entonces el partido dejó de parecer una simple fecha del Regional. Se jugó como lo que es: un clásico. Hubo tensión, discusiones, contactos fuertes y cada decisión empezó a pesar un poco más. También apareció nuevamente Sebastián Ferro. A los 32 minutos convirtió otro penal y Lawn Tennis recuperó una ventaja que había construido, perdido y vuelto a encontrar: 27-24.

Faltaba muy poco. Y ahí llegó una de las acciones que terminó condicionando el desenlace. Stefano Ferro recibió una tarjeta amarilla y los “Benjamines” quedaron con uno menos durante los minutos decisivos. Natación olió la oportunidad. Empujó, llevó el juego hacia el ingoal rival y, a los 38’, consiguió un try penal para consolidar la remontada.

No hubo conversión que esperar ni suspenso frente a los palos. Siete puntos directos: 31-27. Fue la primera vez en toda la tarde que Natación estuvo arriba. También fue la definitiva.

La victoria dejó a los “Blancos” con 13 unidades, en el segundo puesto del Regional del NOA detrás de Huirapuca, que tiene 14 puntos. Lawn Tennis, por su parte, sufrió su segunda derrota en el torneo y quedó con 11 unidades. Pero posiblemente la consecuencia más interesante del clásico no aparezca en ninguna tabla.

Natación comprobó que pudo cambiar completamente su imagen cuando recurrió a varios de sus habituales titulares. Lawn Tennis volvió a mostrar que tiene una capacidad enorme para lastimar cuando profundiza, aunque también que sus ráfagas necesitan convertirse en algo más sostenido.

Dentro de una semana ya no habrá jugadores que preservar. Tampoco demasiado lugar para especular. El clásico de hoy dejó un ganador. El próximo dejará un campeón.